La barra queda visible y forma parte de la decoración. Hay distintos acabados y terminales, y puede convertirse en un detalle que complemente el estilo del salón o el dormitorio. Es importante que soporte el peso del tejido elegido y que su longitud permita abrir la cortina sin tapar demasiado la ventana.
El riel suele ofrecer un acabado más discreto y facilita el deslizamiento de la tela. Puede instalarse en el techo o en la pared, según el espacio y el tipo de cortina. En ventanas con formas o varios paños, la solución debe planificarse con cuidado.
Antes de comprar, revisa el ancho del hueco, el lugar de instalación, los obstáculos y el sistema de apertura. Si se van a combinar visillo y cortina, puede convenir un doble riel o una doble barra.
En Zaragoza te ayudamos a relacionar la instalación con el tejido y el uso diario de la ventana.
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