Combinar un estor con una cortina permite trabajar en capas. El estor puede tamizar la luz durante el día y la cortina lateral aportar textura o mayor intimidad al cerrarse. La combinación también ayuda a vestir ventanas donde el hueco y el espacio de pared permiten instalar ambos elementos.
Para que el resultado sea equilibrado, define primero qué función tendrá cada capa. Después, elige si quieres que los tejidos contrasten o compartan una misma gama de color. Un estor liso puede acompañar a una cortina estampada, o dos telas sencillas pueden diferenciarse mediante la textura.
Comprueba el espacio de recogida del estor y el recorrido de la cortina. Si hay una manilla, un radiador o muebles junto a la ventana, pueden condicionar la instalación y el largo.
En Zaragoza podemos ayudarte a estudiar la ventana y proponer una composición práctica para el día a día.
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