Los cojines y plaids permiten introducir un color o una textura sin cambiar los muebles. Para que la mezcla resulte armónica, parte de uno o dos tonos presentes en la habitación y añade variaciones de escala: un cojín liso, otro con textura y un estampado que reúna los colores principales.

En el sofá, combina tamaños distintos sin ocultar por completo el asiento. En la cama, los cojines decorativos pueden colocarse delante de las almohadas y retirarse con facilidad al dormir. Un plaid doblado sobre el brazo del sofá o a los pies de la cama aporta una capa visual más.

Si las cortinas ya tienen un estampado protagonista, los accesorios lisos ayudan a equilibrar. Si las ventanas son neutras, un cojín con motivo puede dar personalidad.

En Zaragoza puedes encontrar inspiración para coordinar estos textiles con las cortinas, la ropa de cama y los colores de tu hogar.

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