El visillo es una opción ligera para filtrar la luz natural sin oscurecer demasiado la habitación. Hay tejidos con distintas transparencias y texturas, así que la cantidad de luz y privacidad dependerá de la tela elegida y de la ventana.
Una cortina más tupida permite cubrir la ventana con mayor presencia visual y ofrece más intimidad cuando se cierra. Puede funcionar sola en espacios donde no se busca una gran entrada de luz, o acompañar a un visillo.
La doble cortina reúne las dos funciones: durante el día se puede dejar el visillo y, cuando se desea más cobertura, cerrar también la cortina exterior. Para elegir bien, piensa en el uso de cada estancia, el horario de luz y cómo quieres que se vea la ventana abierta.
Si tienes dudas, trae una foto de la habitación a nuestra tienda de Zaragoza y te orientamos sobre combinaciones de tejidos y colores.
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